Antes de que finalizara el año el plátano se convirtió, casi literalmente, en un objeto de lujo en las mesas de la capital zuliana, la ciudadanía recibe con alivio el descenso en su precio, un acontecimiento que se observa desde este fin de semana en los principales puntos de venta de la ciudad, sobre todo en el casco central.
El regreso de los carteles de “10 plátanos por un dólar” en las adyacencias de Las Playitas y el centro de Maracaibo no es solo una buena noticia, es un respiro en la economía del zuliano ya que su precio igualaba al precio del rubro en el extranjero.

Con precios que rondaban los 1600 bolívares por apenas 12 unidades (o 2000 bolívares por 15), el "eterno acompañante" se había vuelto un invitado ausente en muchos hogares. Para una familia promedio, comprar plátanos significaba sacrificar otros rubros de la canasta básica.
Más allá de los números, esta baja en el costo tiene un impacto directo en el ánimo del marabino. El plátano es el eje central de la gastronomía regional y su accesibilidad influye en el costo de la vida de manera simbólica y real.

La reaparición de la oferta masiva frente a Las Playitas ha generado que se note un flujo constante de personas que, ahora sí, pueden llevar más de cinco unidades del rubro. Además, los propios vendedores reportan que el movimiento de mercancía ha mejorado, ya que el precio anterior mantenía el producto estancado en los puestos, debido a que muy poco se lo llevaban.

Afortunadamente, este ajuste parece responder a una estabilización de la oferta en el campo y la llegada de nuevas cosechas a Maracaibo, lo que permite que el precio se mantenga competitivo sin necesidad de especulaciones.


Noticia Al Dia / Arelys Munda
Imágenes: Wilberth Marval