En su agonía el periodismo presenta interesantes mutaciones debido a la presencia de las redes sociales, los teléfonos inteligentes en las manos del grueso de la población, convirtiendo a cada persona en editor y productor de contenidos.
Hay fórmulas exitosas como:
- 1. Los tutoriales para cualquier tipo de asunto. Van desde cómo destapar una cerveza sin destapador hasta cómo hacer una cesarea.
2. Los cheffs: La cocina y las recetas son un segmento muy popular y jugoso.
3. Brollos de artistas, una combinación de farándula con malas intenciones.
4. Los samaritanos, quienes reparten dinero y hacen buenas obras, pero siempre y cuando se haga un videíto que haga llorar. Los pobres haciendo que otros ganen plata regalando plata.
Y, en el quinto puesto, con tendencia a desplazar a los anteriores el tema que nos ocupa:
Los sapos
En Maracaibo un portal se ganó una buena cantidad de seguidores haciendo que cada policía con su número de Telegram se convirtiera en su corresponsal. Aquello fue sorprendente. No había un hecho de sangre del que no se tuvieran las fotos y los videos, casi que en tiempo real. La racha se les cerró cuando unos policías se pasaron y postearon los videos del ataque criminal en la Panadería Samba. Eso molestó a las autoridades y se dio la orden de prohibir a los funcionarios compartir en redes las fotografías de los sucesos a los que asistían.
Con el tiempo, una nueva modalidad se ha impuesto: EL SAPEO.
A diario miles de personas engrosan las cuentas de sus seguidores haciendo el papel de denunciantes gratuitos. Lo que llamamos "sapos": persona que acusa, es hoy un género del periodismo de las redes.
Si usted sale a botar la basura en interiores, lo graban y lo postean cayendo en un escándalo donde al Fiscal Nacional le llega el brollo de que usted es un sádico.
Si lleva un televisor en un burro, por allá por Barinas, pues lo graban y lo sapean.
Si usted es de las que grita cuando le hacen el amor, pues la graban y exponen su felicidad, pero, con la cochina envidia señalándola de pervertida.
Hay una especialidad dentro de este género: LOS SAPOS VIALES
Se dedican a pillar a los conductores que contravienen las leyes de tránsito y tienen un morbo muy especial con los motorizados.
Si vas con más de un parrilleros te sapean
Si vas sin casco… te sapean
Si haces piruetas … te sapean
Si lleváis una mujer preñada… te sapean
Si vais en cotizas… te sapen
Lo cierto del caso es que estos señores no los mueve el hacer cumplir las leyes y cuidar a los ciudadanos ¡No!, los animan los likes, el subir la cuenta de seguidores y ese extraño placer de joder a mansalva.
El periodismo de denuncia, tal y como lo enseñan en las escuelas de Comunicación Social, implica INVESTIGAR, se deben presentar las denuncias con sus argumentos, especialmente las versiones de las partes, lo cual está muy lejos de esta nueva forma de hacer dinero mediante las redes sociales.
JC
