El misticismo, las cartas y el incienso no pudieron predecir la tragedia que se cernía sobre el sector Las Rurales en la región Sur del lago del estado Zulia. La noche del pasado jueves 25 de junio, el silencio de la parroquia Santa Cruz, en el municipio Colón, se rompió con el estruendo de las balas.
Rosmary Gómez Machado, una colombiana de 50 años, conocida popularmente en la zona por su oficio como espiritista, fue sorprendida en su hogar por un verdugo que no medió palabras. Dos detonaciones impactaron en su humanidad, dejándola mortalmente herida. Aunque fue trasladada de urgencia a un ambulatorio cercano, ingresó sin signos vitales. El asesino había cumplido su frío cometido huyendo en la penumbra.
Sin embargo, no hay crimen perfecto. Lo que el homicida olvidó es que la ciencia forense y la astucia policial dejan huellas imborrables. Las investigaciones arrojaron un dato escalofriante: el autor material del hecho se había presentado en dos ocasiones anteriores en la vivienda de la víctima para consultarse espiritualmente. Lo que simulaba ser la búsqueda de guía espiritual, era en realidad el reconocimiento del terreno por parte de un despiadado criminal.
Mediante un impecable trabajo de campo que incluyó un análisis minucioso de registros fílmicos, telefonía y extracción de evidencias digitales, funcionarios de la policía científica lograron atar los cabos sueltos y desenmascarar a los criminales. Las pesquisas de alta tecnología policial permitieron desplegar dos feroces operativos de captura en la parroquia Santa Bárbara del municipio Colón, logrando la detención de tres peligrosos solicitados, todos con un oscuro pasado judicial.
El pasado lunes 29 de junio, a las 4:00 p.m., comisiones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) cercaron una casa, en la calle 9 del sector 20 de Mayo. Allí cayeron los dos primeros implicados: Javier Kleider Serrano Méndez, 28 años, identificado como el autor material del homicidio. En la vivienda se le incautó la vestimenta y el calzado exacto que portaba la noche del crimen.
Otra detenida fue Eliana Cristina Gámez Sosa (26 años), señalada como cooperadora en el atroz hecho y quien posee un amplio prontuario por el delito de extorsión.
El cerco policial se cerró definitivamente la noche del pasado martes 30 de junio a las 9:30 p.m., en la calle 13 del sector San Miguel. Los sabuesos capturaron al tercer implicado: Enny José Parra Sánchez, 34 años, quién fue el encargado de conducir la motocicleta utilizada para el traslado y escape del asesino. La justicia se sostiene sobre pruebas, y la Delegación Municipal San Carlos de Zulia, recabó un expediente técnico implacable.
Entre el material incautado destaca una motocicleta, marca Bera, modelo BRF, color azul y gris, placas A02A84D, utilizada para perpetrar el ataque, prendas de vestir y calzados de los investigados, plenamente identificadas en los registros fílmicos donde se observa paso a paso la ejecución del crimen. Los tres detenidos han sido puestos de manera inmediata a la orden del Ministerio Público.
Aunque la captura de los autores materiales representa un avance significativo, en el Cicpc las investigaciones continúan abiertas. Por los momentos, la hipótesis principal que manejan los cuerpos de seguridad es la muerte por encargo, por lo que se trabaja activamente para identificar a los autores intelectuales y esclarecer las causas exactas que motivaron este suceso. La justicia civil y la verdad forense terminaron por sepultar los planes de quienes creyeron que podían silenciar una vida y escapar impunes en la oscuridad del Sur del Lago.
Con información de Alfredo Jgp
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