El economista venezolano Hermes Pérez presentó un análisis sobre el impacto de la reciente flexibilización monetaria implementada por el Banco Central de Venezuela (BCV), destacando que la medida ya refleja efectos tangibles en la liquidez del sistema financiero y proyecta un impacto positivo, aunque moderado, en la cartera crediticia al cierre del año. De acuerdo con la información detallada por el especialista a través de sus plataformas digitales, la política fue adoptada mediante la Resolución BCV 26-08-02, fechada el 13 de agosto de 2026 y oficializada tras su publicación en la Gaceta Oficial del 11 de septiembre del mismo año.
En concreto, el ente emisor recortó la tasa de encaje legal aplicable a los depósitos a plazo, reduciéndola del 73 % al 50 % en la banca comercial y universal, y del 40 % al 27 % en el caso de la banca microfinanciera.
Pérez explicó que, a raíz de esta disposición, ya se ha evidenciado una leve alza en los depósitos a plazos, un comportamiento que además se ha visto favorecido por el incremento en la tasa de interés. Según la evaluación del experto, durante los meses de septiembre y octubre se han materializado dos efectos inmediatos en el mercado financiero nacional: por un lado, un alza palpable de los recursos excedentes de la banca y, por el otro, un leve incremento en la entrega de créditos.
Lejos de catalogar el escenario bajo ópticas triunfalistas, el analista ofreció estimaciones mesuradas sobre el alcance real de la política monetaria. En sus proyecciones para el cierre del ejercicio fiscal 2026, Pérez estima que el crédito en Venezuela podría experimentar un crecimiento adicional de entre 0,2 % y 0,4 % del Producto Interno Bruto (PIB) como respuesta directa a esta flexibilización del encaje.
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Con información de Prensa Alcaldía de Maracaibo
