El mediocampista helvético Granit Xhaka, capitán de la selección de Suiza y actual jugador del Sunderland de la Premier League, fue apartado de la concentración de su equipo nacional tras confesar públicamente que falsificó un certificado de vacunación contra el COVID-19.
La controversia escaló luego de que la fiscalía de Lucerna abriera un procedimiento judicial para investigar la obtención fraudulenta del documento. Ante esto, el propio futbolista admitió los hechos a través de sus redes sociales: "Tenía muchas dudas y serias preocupaciones. Desconfiaba profundamente de la vacuna y me vi afectado por el miedo. Obtuve un certificado en lugar de aclarar mis dudas. Fue un error y lo siento".
Tras la declaración, la Federación Suiza de Fútbol confirmó que, de mutuo acuerdo con el jugador, Xhaka no participará en los próximos cuatro compromisos de la Uefa Nations League frente a Macedonia del Norte, Escocia y Eslovenia. El organismo agradeció que el futbolista asumiera su responsabilidad e informó que evaluará su continuidad al término de la fecha Fifa.
En el plano legal, el experimentado internacional —quien viene de disputar su cuarto Mundial en 2026— deberá acudir a un interrogatorio a principios de octubre. De ser hallado culpable al término de la investigación, Xhaka podría enfrentar una sanción que alcanza hasta cinco años de prisión según la legislación local.
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