En la antesala del derbi ante el Atlético de Madrid en el Metropolitano, José Mourinho salió al paso de los cuestionamientos hacia el rendimiento del Real Madrid y defendió la evolución de su plantilla. El estratega portugués afirmó que, pese al esfuerzo del grupo, la exigencia del entorno hace que sea cada vez más complicado recibir valoraciones favorables sobre el trabajo del equipo.
Durante la rueda de prensa previa al encuentro, Mourinho rechazó las comparaciones con otros clubes y calificó el desarrollo de la temporada como una maratón llena de obstáculos en la que confía plenamente en la fuerza colectiva de sus dirigidos. Asimismo, destacó la respuesta física y mental mostrada por sus jugadores para resolver compromisos complejos en los minutos finales.
Respecto al choque frente al conjunto colchonero, el técnico merengue abogó por afrontar la rivalidad histórica con pragmatismo, entendiendo la trascendencia emocional del duelo pero enfocado en la suma de los tres puntos.
Mourinho cerró su intervención reafirmando el respeto que siente hacia Diego Simeone, a quien calificó como un «compañero de guerra» con el que compartirá nuevamente un pulso táctico en el banquillo.
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