Manchester City inició una nueva era tras la salida de Pep Guardiola con un agónico triunfo 2-1 sobre el Bournemouth en el Etihad Stadium, durante la primera jornada de la Premier League. Bajo el mando del estratega Enzo Maresca, el conjunto local tuvo que remar contra corriente durante casi una hora tras verse abajo en el marcador desde la primera mitad, resolviendo el compromiso en un electrizante cierre de partido.
La visita sorprendió al minuto 26 cuando Marcus Tavernier definió de zurda tras una asistencia de Evanilson para adelantar a los Cherries. A pesar de los insistentes intentos del atacante noruego Erling Haaland y un estelar despliegue bajo los tres palos del guardameta rival Djordje Petrovic, el City batalló para encontrar fluidez ofensiva hasta la entrada del atacante francés Rayan Cherki al minuto 63, quien terminó revolucionando el esquema de Maresca.
La remontada local se gestó en apenas siete minutos por la vía del balón parado y la precisión de Cherki. Al 84′, el atacante galo cobró un tiro de esquina que fue capitalizado de cabeza por Marc Guéhi para nivelar las acciones. Posteriormente, en el tiempo de reposición (90+1′), Cherki filtró un pase milimétrico para el zaguero Josko Gvardiol, quien definió cruzado para certificar la victoria tras la posterior validación del VAR.
Este agónico triunfo le permite al técnico italiano iniciar su gestión sumando tres puntos fundamentales, sorteando un arranque que amenazaba con complicar el inicio del nuevo ciclo táctico en Manchester. La contundencia mostrada en los minutos finales reafirma el carácter competitivo de la plantilla ciudadana para mantenerse en la cima de la tabla inglesa, mientras afina los engranajes colectivos tras el ajuste en su banquillo.
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