La máxima categoría del automovilismo internacional dio a conocer de manera oficial los detalles y la estructura general de su 78ª temporada, desvelando una hoja de ruta que introduce modificaciones profundas y necesarias en su recorrido global.
Entre las novedades principales que marcan el pulso de la categoría reina destaca el avance definitivo hacia un formato de diez fines de semana con carreras sprint, consolidando de este modo una modalidad comercial y deportiva que, desde su modesto estreno en el Gran Premio de Gran Bretaña de 2021 —donde apenas se disputaron tres compromisos cortos—, no ha dejado de expandirse y ganar peso dentro de la programación anual, duplicándose en 2023 hasta llegar a las seis citas que se mantuvieron firmes hasta el ejercicio en curso.
El diseño del campeonato para el próximo ejercicio contempla reestructuraciones notables dentro de su tradicional baraja de circuitos europeos, priorizando la rotación para dar cabida a nuevas plazas. Tras encadenar 36 apariciones consecutivas dentro del máximo circuito, el histórico trazado de Montmeló entrará en una pausa temporal al acoger un sistema de rotación compartida con el emblemático autódromo de Spa-Francorchamps.
De esta manera, mientras que en 2027 le corresponderá el turno estelar a Bélgica, la cita catalana —rebautizada formalmente como Gran Premio de Cataluña a raíz del traslado del Gran Premio de España hacia la capital madrileña— tiene garantizado su retorno oficial para el calendario de 2028. En contrapartida, el mapa del torneo registra de manera oficial la salida definitiva del Gran Premio de los Países Bajos en el circuito de Zandvoort, cerrando un ciclo sumamente popular y colorido en tierras neerlandesas.
Para contrarrestar dichas ausencias en el continente europeo y mantener fresco el interés de los aficionados, la categoría confirmó con beneplácito los regresos de dos plazas de gran calado técnico: por un lado, Portugal se reincorpora al gran circo a través de las exigentes y ondulantes curvas del trazado de Portimao, amparado bajo un contrato inicial por dos temporadas que promete emociones garantizadas; por el otro, Turquía volverá a albergar una cita oficial del campeonato mundial tras seis años de ausencia en la agenda regular.
Aunque las últimas visitas del Gran Premio turco se produjeron en medio de agendas de emergencia fuertemente reformuladas por la crisis sanitaria global entre los años 2020 y 2021, la plaza recupera su estatus de estabilidad tras haber sido un componente fijo y permanente del calendario internacional desde la temporada 2005 hasta 2011.
En el plano logístico, organizativo y de seguridad, la dirigencia del campeonato mantiene la atención y la cautela puestas sobre la situación en Medio Oriente y el desarrollo de sus cuatro citas tradicionales programadas en esa zona geográfica. Ante la complejidad de los conflictos geopolíticos recientes que ya obligaron a las autoridades del motor a cancelar y reubicar paradas cruciales en el ejercicio vigente, la categoría ha diseñado planes de contingencia sumamente firmes.
Aunque el plan principal de la Fórmula 1 contempla realizar las pruebas de invierno e iniciar la pretemporada en Baréin del 24 al 27 de febrero, para dar inicio formal al torneo el próximo 14 de marzo en el circuito de Sakhir con el primer fin de semana sprint del año, la organización no descarta un escenario alternativo.
Dicho plan de contingencia evaluaría reducir drásticamente el campeonato a un total de 22 Grandes Premios celebrados íntegramente en territorio europeo en caso de que las circunstancias de viaje y seguridad internacional así lo exigiesen, un panorama que ya encuentra ciertos indicios preliminares en decisiones paralelas tomadas por categorías formativas como la Fórmula 2.
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