El prospecto venezolano Ethan Salas continúa escribiendo su nombre en los libros de récords de las Grandes Ligas. El receptor de los Padres de San Diego se convirtió el pasado sábado en el criollo más joven en conectar un imparable en la historia de la postemporada, superando la marca impuesta por Miguel Cabrera en 2003.
Con apenas 20 años y 124 días, Salas ligó un sencillo hacia el jardín central en la segunda entrada durante el inicio de la Serie Divisional de la Liga Nacional ante los Cerveceros de Milwaukee.
El logro cobró mayor valor al conectarlo frente al derecho Jacob Misiorowski, candidato al Cy Young con efectividad de 1.81 y rectas sobre las 100 mph, ante más de 42 mil fanáticos en el American Family Field. Acto seguido, el receptor anotó su primera carrera en playoffs tras un batazo de Jake Cronenworth.
Con este inatrapable, el careta de los religiosos desplazó al aragüeño Miguel Cabrera, quien había logrado su primer hit de postemporada a los 20 años y 169 días con los Marlins de Florida. Además, la hazaña lo consagra como el jugador de menor edad en conectar un indiscutible en esta fase luciendo el uniforme de San Diego.
Este registro se suma al hito alcanzado el miércoles anterior durante la serie de comodines frente a los Cachorros de Chicago, donde Salas se convirtió en el receptor más joven en ver acción en la historia de la postemporada con 20 años y 121 días, dejando atrás la marca que ostentaba Bob Didier con los Bravos de Atlanta desde 1969 (20 años y 230 días).
Asimismo, pasó a integrar el exclusivo grupo de apenas tres receptores que han jugado playoffs antes de cumplir los 21 años, junto a Didier y Joe Garagiola (1946). Firmado originalmente a los 16 años por un bono de 5.6 millones de dólares, la principal promesa de la organización de San Diego sigue respondiendo a las altas expectativas y proyecta ser una pieza determinante en las aspiraciones de los Padres para alcanzar la Serie Mundial.
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