
La combinación de altas temperaturas y apagones prolongados en Maracaibo incrementa gravemente el riesgo de golpes de calor, deshidratación e infecciones gastrointestinales. Especialistas en salud alertan que al no contar con ventilación o aire acondicionado, el cuerpo pierde la capacidad de auto regular su temperatura, lo que puede desencadenar mareos, confusión y fiebre alta.

Asimismo, advierten que la falta de agua fría y la sudoración excesiva aceleran el proceso de deshidratación, con especial impacto en niños y adultos mayores. A esto se suma la falla en la cadena de frío: sin electricidad, los alimentos se descomponen con rapidez y generan severos cuadros infecciosos. De igual manera, los médicos señalan que el almacenamiento de agua en recipientes destapados propicia el criadero de mosquitos transmisores del dengue. Por último, la falta de descanso continuo por las altas temperaturas debilita el sistema inmunológico y eleva la presión arterial.

El estrés térmico incide negativamente en el sistema nervioso y altera el cuadro clínico de pacientes con enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión. Sobre estos riesgos profundizó Carlos Carmona, fisioterapeuta y director del centro de rehabilitación neurofisiológica Neurovida.
Alteración del equilibrio corporal
En entrevista para Radio Fe y Alegría Noticias, Carmona detalló que las condiciones ambientales extremas alteran la estabilidad del organismo y retrasan la recuperación médica. «En salud se habla del modelo biopsicosocial; esto quiere decir que la persona no es solo un cuerpo, sino también una mente, y ambos están vinculados a su entorno», explicó.

El especialista advierte que, en personas con diagnósticos neurológicos, el calor excesivo agrava la debilidad muscular, la fatiga crónica, la visión borrosa y la pérdida del equilibrio. En ciudadanos sin patologías previas, la falta de refrigeración provoca episodios de estrés, cefaleas, cambios de humor, desmayos y golpes de calor.

El director de Neurovida identificó a los adultos mayores, los niños y los pacientes hipertensos o diabéticos como las poblaciones más vulnerables durante las fallas del servicio eléctrico.
Recomendaciones frente al calor y las fallas eléctricas
Hidratación constante: Beber líquidos permanentemente durante el día, incluso sin experimentar sensación de sed.
Mecanismos de enfriamiento: Aplicar compresas de agua fresca en la frente, el cuello y las muñecas para equilibrar la temperatura corporal.
Seguridad alimentaria: Consumir únicamente alimentos preparados al momento para evitar infecciones por descomposición.
Cuidado prioritario: Brindar atención constante a niños y adultos mayores, quienes presentan mayor sensibilidad a los golpes de calor.
Control de vectores: Mantener herméticamente cerrados los tanques y envases de almacenamiento de agua para prevenir la proliferación de mosquitos transmisores de enfermedades.
Foto: Cortesía
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