
Cientos de feligreses zulianos se congregaron en la plazoleta de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá el pasado martes 30 de junio en la noche, para elevar una vigilia de oración y encender luces de esperanza.

Este conmovedor encuentro espiritual fue organizado en solidaridad con las familias afectadas por los recientes terremotos que sacudieron a la región capital del país.

Con velas en mano y ante la Sagrada Réplica de la Virgen, los marabinos se unieron en un acto de fe para pedir por el descanso de las víctimas, la pronta recuperación de los heridos y la fortaleza de los damnificados.

Las autoridades eclesiásticas, encabezadas por el párroco Nedward Andrade, lideraron este momento de recogimiento que desbordó la plaza San Juan de Dios. Asimismo, se anunció que la Basílica fue habilitada como centro de acopio oficial para recolectar insumos destinados a los afectados.

La fe del zuliano no flaquea
La masiva asistencia de los ciudadanos a la plazoleta, comparable a la de las grandes festividades patronales de noviembre, demostró que la devoción regional se fortalece en los momentos de dificultad. Frente a la "Chinita", los devotos oraron bajo la convicción de que su manto sagrado cubre a todo el país y lo mantiene firme en la fraternidad.

"Nuestro pueblo se niega a perder la esperanza", se escuchó decir entre la feligresía en el momento en que cientos de velas desafiaron la oscuridad. Con rosario en mano, la multitud respondió a cada uno de los misterios, convertidos en un clamor profundo por Venezuela, por quienes sufren y por aquellos que necesitan consuelo tras los estragos causados por la fuerza de la naturaleza.
Noticia al Día
Foto: Cortesía
