Las calles de Venezuela, especialmente las de Maracaibo, guardan historias que conmueven profundamente y que reflejan la fe, el esfuerzo y las dificultades que afrontan muchos adultos mayores para salir adelante. En las últimas horas, a través de las plataformas digitales, se dio a conocer el testimonio del señor Félix, un abuelo que diariamente camina vendiendo helados caseros, conocidos popularmente como "tetas", con el único objetivo de garantizar el sustento de su hogar.
La historia cobró relevancia luego de que el creador de contenido local Egar Vidal registrara un encuentro con él en plena vía pública. El comerciante informal ofrece sus productos a un costo de 600 bolívares cada uno. En el material audiovisual se observa el momento en que el influencer le realiza la compra de 20 unidades; tras confirmarse el pago electrónico, el señor Félix, visiblemente conmovedor, manifestó que la bendición de esa venta representaba "una obra de Dios".
Con un tono sentimental que evidencia el peso de los años, el adulto mayor relató las severas dificultades físicas que padece debido a su avanzada edad, detallando que el día anterior no pudo salir a trabajar tras sufrir un percance en la vía pública. "Ayer me caí porque ya me está cayendo el viejo y por esa razón no pude salir a vender", explicó con total honestidad.
A pesar de presentar fuertes dolores en una de sus piernas, el ciudadano aseguró que la necesidad económica lo obliga a mantenerse activo bajo el inclemente sol marabino. "La situación está fuerte, fuerte, pero igual tengo que salir en el nombre de Dios. Mientras consiga la comida, todo estará bien. Todo esto me lo soporto yo, yo lo aguanto porque voy con Dios", afirmó.
Uno de los momentos más nostálgicos de su relato estuvo relacionado con la soledad y el distanciamiento de su entorno familiar. El señor Félix, quien comparte su vida con su esposa, quien justamente cumple 78 años de edad, lamentó con dolor el desapego de sus seres queridos en esta etapa donde más necesitan apoyo.
"Uno llama a la familia y la familia no le para a uno. A veces, lamentablemente, uno tiene familia a la que le importa muy poco y uno se siente olvidado. Si fuese al revés y tuviéramos dinero, la cola en la casa fuera grande; eso es muy doloroso", confesó con tristeza.
Una reflexión que estremece
Hacia el cierre del encuentro y antes de recibir un reconfortante abrazo por parte del influencer, el señor Félix compartió una dura pregunta que sintetiza el drama de los que dependen de la economía informal para no pasar necesidades en su hogar: ¿Qué prefiere usted, morir de hambre en su casa o morir en la calle de un infarto?.
El caso ha tocado los corazones de miles de usuarios en las redes sociales, quienes no solo han destacado la dignidad y la perseverancia de este abuelo marabino, sino que ya se encuentran difundiendo el material para coordinar ayudas médicas, alimentos y soporte logístico que le permitan al señor Félix y a su esposa tener una vida más tranquila y digna.
Noticia Al Día / Con información de soyvidalve
Video: Egarvidal