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Noticia al Dia

Latinos que construyen sueños e impulsan la economía de Norteamérica

Foto: Cortesía

Detrás de cada negocio latino en Estados Unidos, existe una historia de sacrificio, adaptación y esperanza. Son historias que rara vez aparecen en las estadísticas, pero que se reflejan todos los días en restaurantes, academias, iglesias, concesionarios de vehículos, empresas de construcción y pequeños emprendimientos que impulsan la economía de Norteamérica.

Emigrar es un acto de fe. Dejar atrás la tierra natal, los afectos y las costumbres para empezar desde cero exige una valentía que pocos logran dimensionar. Hoy, la comunidad hispana en Estados Unidos se ha convertido en el motor económico y cultural que dinamiza el país. Detrás del incansable movimiento en los servicios y el comercio, laten historias humanas de profundo sacrificio y superación.

Según los datos más recientes del U.S. Census Bureau (2024) aproximadamente 68 millones de personas hispanas viven en Estados Unidos, que representan el 20% de la población total. No son solo estadísticas, son personas que cruzaron fronteras con el corazón apretado y las manos dispuestas a trabajar, generando el crecimiento económico local.

El sabor que honra a una abuela

Irwin Rodríguez llegó de Maracaibo, Venezuela, con la gastronomía zuliana guardada en la memoria y el nombre de su abuela grabado en el corazón. Hoy es dueño de un restaurante que lleva a Utah los sabores que miles de venezolanos perdieron al emigrar: las hallacas, el patacón, los platos que huelen a hogar.

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Para el maracucho la comida fue el puente para conectar su pasado con su presente, al emigrar trajo consigo la rica idiosincrasia del zuliano, su hablar y su calidez para compartir. Pero, por encima de todo, trajo el deseo de honrar a su abuela, quien partió dejándole el secreto de la buena cocina.

El inmigrante tiene que hacer el doble del sacrificio", afirma Rodríguez al recordar los desafíos de comenzar desde cero en un país con una cultura, idioma y sistema económico diferentes. Sin embargo, su restaurante se ha convertido en un punto de encuentro donde venezolanos y personas de otras nacionalidades descubren sabores que cuentan historias de identidad y pertenencia.

Disciplina e inclusión a través del Karate

El sensey Carlos Vásquez demuestra que el emprendimiento también puede ser una herramienta de transformación social. Con más de cinco décadas dedicadas a las artes marciales, llegó a Estados Unidos durante la pandemia y comenzó dando clases en una placita, hoy dirige una academia donde niños de distintas nacionalidades aprenden disciplina, respeto, confianza y han representado a Utah en campeonatos nacionales e internacionales.

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Carlos ha llevado a sus atletas a ocupar los primeros lugares en campeonatos internacionales, recibiendo además reconocimiento como arbitro y entrenador de la selección de Venezuela. Su academia integra desde niños de 3 años hasta adultos de más de 70, afirmando que el karate no tiene edad.

Lo que hace a Carlos excepcional no son los trofeos, sino los estudiantes. Niños con síndrome de Down que son incluidos. Adultos que descubren que la disciplina es lo principal. Su trabajo va mucho más allá de la competencia deportiva. También ayuda a combatir problemas como el bullying y la inseguridad emocional que enfrentan muchos jóvenes. En 2022 fue reconocido en el Capitolio de Utah por su labor social durante el Día de la Hispanidad.

Sembrando convicciones firmes

Francisco Teodoro lleva más de 40 años guiando almas. Llegó a este país hace cinco años y se enamoró de la ciudad. Su ministerio atiende a una comunidad latina que, en tierra extraña, muchas veces enfrenta la soledad, la crisis del matrimonio, la rebeldía de los hijos, el peso del desarraigo. "Un pastor tiene que ser un padre", dice Francisco. "Que busca que las personas crezcan como hijos espirituales."

Según Teodoro, la labor de un pastor va más allá de predicar; se trata de asumir un rol de padre espiritual que guie a la comunidad en tiempos de crisis familiares y adicciones. Sostiene que la esperanza no puede basarse en emociones pasajeras, sino en convicciones profundas. Su propia historia lo avala: hace 46 años, pasó nueve días en coma por una enfermedad, ahí experimentó un despertar que transformó su existencia y su forma de ver la vida.

En una época marcada por la incertidumbre y los cambios constantes, Teodoro destaca la importancia de la fe, la unidad familiar y el compromiso con la sociedad. Además, reconoce las oportunidades que Estados Unidos ha ofrecido a miles de inmigrantes que buscan estabilidad y progreso.

Sanando la soledad al ritmo de la salsa

Desde Argentina y tras un exitoso paso por Mexico La bailarina Gisella Lachaise llegó a Norteamérica para compartir la riqueza de la salsa, disciplina de la que se enamoró a los 14 años. Adaptarse a un nuevo mercado ha sido un desafío que la ha llevado al agotamiento, pero su pasión ha sido más fuerte.

Foto: Cortesía

Como profesora de baile, ve la danza como una herramienta terapéutica vital para el inmigrante. El movimiento genera bienestar y crea vínculos sociales que combaten la soledad del desarraigo. Detrás del éxito recuerda que hay que superar barreras invisibles, como su propio temor a volar, el cual venció para expandirse.

Marisol Camacho

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