La temporada de huracanes 2026 mantiene una actividad inusualmente baja en el Atlántico. Hasta esta fecha, ninguna tormenta tropical ha conseguido convertirse en huracán, un acontecimiento que establece una marca histórica en los registros desde hace 112 años, cuando en 1914 se presentó una calma similar en la cuenca.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés), en la cuenca se han formado seis tormentas con nombre: Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard y Fay. Todas permanecieron como tormentas tropicales, sin alcanzar la intensidad mínima requerida para ser clasificadas como huracanes.
En ese sentido, la falta de huracanes ha llevado a la temporada 2026 a establecer una marca de inactividad en los registros. Uno de los principales factores identificados por la Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) es el fortalecimiento del fenómeno de El Niño, que modifica las condiciones atmosféricas sobre distintas regiones del planeta.
En el Atlántico, El Niño suele favorecer un incremento de la cizalladura vertical del viento. Este fenómeno genera diferencias en la velocidad y dirección de los vientos entre distintas alturas de la atmósfera, lo que puede dificultar que las tormentas tropicales se organicen y aumenten su intensidad.
Meteorólogos e investigadores señalan que la Energía Ciclónica Acumulada (ACE) en la región se ubica más de un 90 % por debajo del promedio habitual para esta época del año. A pesar del margen récord, los especialistas advierten que la temporada oficial de huracanes concluye el próximo 30 de noviembre, por lo que las comunidades en áreas vulnerables del Caribe y las costas atlánticas deben mantener las medidas de prevención estándar.
Noticia Al Día
