La tarde de este domingo 23 de agosto, el paso de una onda tropical en interacción con la vaguada monzónica desató un severo temporal sobre Maracaibo, dejando a su paso intensas ráfagas de viento y fuertes precipitaciones que causaron estragos en la zona norte de la ciudad.
El evento generó alarma tras la formación de una imponente nube arcus (o «cinturón») y el desarrollo de una tromba marina en el estuario marabino, estos fenómenos fueron documentados por diversos usuarios en redes sociales. Sin embargo, el mayor impacto de la tormenta se sintió en las comunidades más vulnerables.







La peor parte se la llevaron los vecinos del sector Brisas del Lago, en Santa Rosa de Agua, donde al menos ocho viviendas resultaron con severas afectaciones estructurales. En cinco de estos inmuebles, el viento levantó parte de las láminas del techo y desprendió las ventanas de la viviendas del sector, lo que ocasionó que el agua ingresara con fuerza y se mojaran enseres, colchones y pertenencias personales. A pesar del susto y las pérdidas materiales, estas familias al menos conservan un techo donde permanecer.



El rostro de los más vulnerables
Lamentablemente, tres familias sufrieron daños severos en sus viviendas, siendo el caso más crítico el de la señora Keila Morán.

La fuerza del vendaval no solo le voló el techo, sino que derrumbó por completas varias paredes de su inmueble. Morán, quien vive con sus cuatro hijos (tres de ellos menores de edad), logró salir un tiempo antes del colapso y actualmente pernocta en casa de vecinos.
«Gracias a Dios nos dio tiempo de salir», relató Morán, quien vive con sus cuatro hijos, tres de ellos menores de edad. Aunque sus vecinos le dieron posada tras el colapso, la realidad la mantiene en incertidumbre: «No sé hasta cuándo será esa posada, me quedé sin nada».









Un escenario similar vive Belkis Ortega, a quien el viento le tumbó toda la parte trasera de su hogar, "La parte de atrás de mi casa quedó sin nada, todo se vino abajo", expresó Ortega mientras hacía un llamado urgente a las autoridades para conseguir el apoyo necesario y volver a levantar su vivienda.



En otra de las casas afectadas, la desesperación aumenta para la familia de Elizabet Moran donde siete personas están durmiendo hacinadas en un solo cuarto improvisado, "esperando que alguien les resuelva porque están pasando la noche a la gracia de Dios".



Ante la emergencia, comisiones de Protección Civil y representantes de la Gobernación del Estado Zulia acudieron al lugar de los hechos para realizar la inspección técnica, levantar el informe de daños y evaluar la vulnerabilidad de las familias perjudicadas. Los damnificados se encuentran a la expectativa de que el censo se traduzca de inmediato en ayuda material para reconstruir sus hogares.








Imágenes: Noticia Al Día
Texto: Arelys Munda
Noticia Al Día
