Más de 150 mil peregrinos se reunieron en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes para participar en la Misa del Papa León XIV: familias, jóvenes, enfermos, voluntarios y fieles de todo el mundo, unidos en oración ante María.
Desde la Pradera de Lourdes, el Papa recordó a la Iglesia que toda vida es sagrada, especialmente la de quienes están enfermos, son frágiles, sufren o han sido olvidados.

El pontífice celebró la Santa Misa ante más de 150.000 peregrinos en la pradera del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, en Francia, donde destacó “frente a las corrientes actuales que pretenden redefinir el valor de la vida humana ante la enfermedad, el sufrimiento o la vejez, la Gruta de Massabielle se erige como un santuario de la esperanza cristiana”.
Esta misa forma parte de la gira apostólica del papa por territorio francés, la cual también incluyó una masiva eucaristía previa en París ante unas 700.000 personas
El Pontífice recordó que toda vida es sagrada e instó a proteger a los enfermos, frágiles y vulnerables, pidiendo también por la paz y la concordia en el mundo.
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