El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) ratificó que no renovará el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los ciudadanos venezolanos. Autoridades federales advirtieron que quienes no abandonen el territorio de forma voluntaria al vencer sus plazos enfrentarán procesos formales de expulsión y deportación inmediata.
James Percival, asesor del departamento federal, enfatizó la firmeza de la medida que afecta a cerca de 600.000 venezolanos amparados bajo este esquema de protección y permiso de trabajo.
Cronograma de afectación:
Noviembre pasado: 250.000 personas perdieron la cobertura legal.
2 de octubre: Vence la vigencia para los 350.000 beneficiarios restantes.
La finalización de la medida implica la revocación inmediata de las autorizaciones de empleo y la protección contra devoluciones, dejando en situación irregular a quienes permanezcan en el país tras la fecha límite.

